Costa Daurada, Economía, Inmobiliaria, Turismo

El sector inmobiliario recupera estabilidad en la Costa Daurada

El ramo de la inmobiliaria en Catalunya empieza a ver la luz después de una década de inactividad en la edificación. Este año los promotores inmobiliarios prevén iniciar la construcción de unas 15.000 nuevas viviendas -un 30% más que el 2017. Aunque la cifra podría elevarse hasta las 25.000 viviendas iniciadas de aquí a dos o tres años vista.

Son datos de la Asociación de Promotores de Catalunya (APCE), que se han dado a conocer en el marco de una jornada organizada esta semana por la entidad y con la colaboración de CaixaBank en Vila-seca. El presidente de la comisión de coyuntura económica, turismo e internacional del APCE, Eduard Requesón, ha destacado que esta tendencia creciente también se traslada al territorio.

Así, en la Costa Daurada se prevé que, sumando Salou, Cambrils y Vila-seca, las nuevas viviendas iniciadas se doblen respecto al centenar del año pasado. “Son cifras modestas en términos absolutos, pero después de diez años de sequía es síntoma que algo empieza a moverse”, ha manifestado Requesón.

Hard Rock, estímulo para la construcción de viviendas nuevas en la Costa Daurada

Durante la jornada, centrada en la vivienda vacacional en Catalunya, también se han planteado las expectativas depositadas sobre el macro proyecto de Hard Rock, y que comportará una gran demanda habitacional en la zona.

La APCE se muestra convencida que la inversión de Hard Rock y la creación de 10.000 puestos de trabajo directos -aparte de los indirectos- comportarán una notoria demanda habitacional. Muchas nuevas familias se establecerán en la zona, a las cuales se tendrá que dar respuesta.

Según Requesón la Costa Daurada está preparada para afrontar este escenario. “El territorio tiene suficientes recursos para acoger tranquilamente este volumen, ya hace tiempo que se hizo parte del planeamiento antes de la crisis y ahora correspondería hacer una revisión y mejorar donde se cojee; hay una oportunidad de hacerlo muy bien desde la administración pública”, expuso.

La vivienda vacacional en la Costa Daurada a debate durante la jornada

Las expectativas sobre el macro complejo se han mencionado en la apertura de esta jornada, que ha girado en torno a la vivienda vacacional. En este sentido, el teniente de alcalde del Ayuntamiento de Salou, Marc Montagut, ha resaltado el volumen de viviendas de uso turístico que hay en el municipio -más de 5.000 registrados en mayo de este año.

Tanto desde Salou como desde Vila-seca se ha recordado el salto evolutivo que ha experimentado este modelo de vivienda a lo largo del tiempo. “De las casas de veraneo de los años veinte propias de la alta burguesía al estallido del primeros apartamentos a los sesenta, hasta la oferta actual”, ha dicho Montagut.

Por su parte, la teniente de alcalde de Vila-seca, Manuela Moya, ha añadido que la gestión de los residuos, la llegada del agua del Ebro y la creación de la URV fueron decisiones claves para mantener el equilibrio del destino. Según Moya, el territorio no se ha visto salpicado por la mala imagen que han dado los alojamientos no regularizados y la consecuente lucha contra este intrusismo, que se ha quedado sobre todo reducido en las grandes ciudades como Barcelona. Desde Vila-seca se ha hecho énfasis que, si Catalunya recibió más de 18 millones de visitantes en 2017, en la Costa Daurada, con Hard Rock, ya se prevén 2 millones.

El volumen de viviendas de uso turístico que hay en Salou es más de 5.000.

El sector inmobiliario de la Costa Daurada se nuestra esperanzado

La Asociación de Promotores de Catalunya ha dado a conocer datos que evidencian la recuperación del sector de la construcción. Así, si en 2017 se pusieron en marcha 11.340 viviendas, este año la cifra se prevé que ronde las 15.000 viviendas iniciadas -3.500 de diferencia. “Queda lejos de los parámetros de hace diez años, pero el objetivo sostenible lo situamos en 25.000 viviendas iniciadas, y si continúa este ritmo, la economía va bien y se van creando puestos de trabajo, la cifra podría ser factible en dos o tres años”, ha expuesto.

Según Requesón, no se puede pasar por alto la gran cantidad de posibles compradores que optaron por esperarse. “Tenemos una bolsa expectante de mucha gente, que necesita vivienda y no ha comprado durante años, a la cual hay que dar respuesta, y esta es mejorar la oferta”, ha afirmado. En cuanto al crecimiento en el territorio es incipiente, pero significativo:  en 2016, se iniciaron 60 viviendas,  en 2017, fueron 105, y este año se doblarán. “La nueva construcción va ligada al crecimiento económico, al PIB”, concluye Requesón.

Durante la jornada se han apuntado otras tendencias y perspectivas del sector inmobiliario, como la subida de precios de la vivienda en el conjunto del estado español, del 5,5% este 2018 -un porcentaje de media que se dispara en grandes capitales, como Barcelona y Madrid- y de las más de 300.000 hipotecas firmadas este año, que experimentarán un crecimiento del 9,4%, con la mirada puesta en las elecciones municipales del próximo año -y la consecuente preocupación por la discusión urbanística que vendrá asociada.


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